La programación Quichua de HCJB ha sido de gran bendición para el pueblo Quichua y otras étnias del Ecuador y Quechuas de otros países, porque ha sido posible que multitudes puedan oir el evangelio en nuestro propio idioma.
La programación Quichua comienza con Carmela Ochoa. Ella no era indígena, al parecer aceptó al Señor escuchando la emisora HCJB. Producía semanalmente un programa de 15 minutos en Castellano y Quichua.
En la década de los sesenta, la programación Quichua era solo de media hora diaria (lunes a viernes), algún tiempo después se incrementó para los fines de semana. En los setenta llegó a veinte y nueve horas semanales, luego a cincuenta.
En 1978, los oyentes Quichuas evangélicos hicieron un pedido formal, a la misión HCJB, para agregar más horas de programación en idioma Quichua, logrando más horas de transmisión tanto para las madrugadas como para las tardes (noches).
También, con la ayuda de los oyentes se pudo conseguir un transmisor propio para Quichua. Para 1979 estaba listo su propio transmisor de 10.000 vatios, con una banda especial diurna en 49 metros y una banda tropical de 90 metros. En 1980 se añadió un segundo transmisor de 10.000 vatios para las transmisiones de programas Quichuas desde HCJB, Quito.
Con el transmisor propio no hubo muchos incovenientes para conseguir ampliar la cobertura y programación quichua, hasta llegar a la programación actual.
Junto con la radio, el fiel y persistente testimonio de primeros cristianos y tantos misioneros a través de los años, contribuyó para el cambio en varios aspectos de nuestro pueblo Quichua, especialmente desde 1973 cuando comenzaron a oir regularmente el evangelio predicado y enseñado en nuestro propio idioma y por nuestra gente.